domingo, 25 de enero de 2015

Sagas de cine en la panera: Regreso al Futuro

El futuro no está escrito, los únicos que pueden decidir el futuro sois vosotros. - Doc Brown (Regreso al Futuro III)

Carátulas de los juegos de la trilogía de Regreso al Futuro para C64

¿Hay algún treintaañero en la sala que no haya visto al menos una sola vez la divertida trilogía sobre los viajes en el tiempo de Marty McFly, Doc Brown y compañía, y que comenzó hace ahora 30 años? Las películas de Regreso al Futuro son una acertada mezcla de ciencia ficción, comedia, romance, aventuras y acción que gira alrededor de los viajes temporales y sus consecuencias, y que en su día funcionó realmente bien, tanto para la crítica como en la taquilla. Son además una buena muestra de cómo veía el cine norteamericano la vida en los EE.UU. de los 80, los 50, el salvaje oeste e incluso el futuro, y de paso comprobar cuán equivocados estaban (como la mayoría de pelis futuristas) al predecir cómo viviríamos en 2015. Lamentablemente, de una trilogía tan buena no salieron unos juegos a la altura. Era complicado plasmar las películas en videojuegos, pero creo que se podrían haber hecho unas adaptaciones mejores. Veamos...


Back to the Future (Electric Dreams, 1986)
Selección de dificultad.
En casa de Doc.
"Un riff en Si...".
Después de un encuentro con Biff...

Para la primera parte de la trilogía, la gente de Electric Dreams hizo una especie de videoaventura en la que tomamos el control de Marty y debemos interactuar en diferentes lugares de Hill Valley con otros 4 personajes (Lorraine y George McFly, Doc Brown y Biff Tannen), para conseguir que Lorraine y George pasen el máximo tiempo posible juntos sin la interferencia de Biff y evitar que Marty se quede en un espermatozoide en paro. Para ello podremos realizar acciones como coger objetos y usarlos con los personajes. Por ejemplo, si damos a George unos poemas conseguiremos que nos siga, y si usamos con Lorraine el traje antiradiación la dejaremos paralizada unos segundos. Por otro lado, nuestra interacción con los personajes provocará diversos resultados, como que Lorraine esté persiguiéndonos contínuamente (haciendo bajar con ello nuestra energía) o que Biff trate de rompernos el lirón careto cada vez que se cruza con nosotros. Técnicamente no sobresale, aunque tiene detalles curiosos, como la foto de Marty y sus hermanos a modo de indicador de logro de objetivos (se completa cuando lo conseguimos) o el cambio de música cuando estamos haciendo las cosas bien, pero no es un juego especialmente divertido y no acaba de enganchar.

Back to the Future II (Image Works, 1990)
Pantalla de presentación.
"Niña, déjame tu... ¿aeropatín?"..
Evitando el fin del mundo...
Llámame Marty McFly Norris...

Los chicos de Image Works debieron tomar nota del desastre realizado con la primera parte y para la segunda se decantaron por una mezcla de arcade y puzzles que resulta bastante difícil, pero más entretenida que su predecesor. Tras una cuidada presentación, en la primera fase -puro arcade que combina scroll lateral y vertical- nos encontramos en 2015 subidos en un aeropatín y deberemos llegar cuanto antes al ayuntamiento, esquivando por el camino al viejo Biff, Griff y su panda de esbirros y otros obstáculos. Es una fase difícil y se acaba haciendo larga. La segunda es un sencillo puzzle en el que deberemos abrir y cerrar las puertas de la casa de Marty y Jennifer en el futuro para lograr que la segunda salga de su hogar sin cruzarse con otros miembros de su familia. La tercera es un beat'em up de scroll lateral en el que, ya en 1985, tendremos que deshacernos a mamporro limpio de los malosos que se nos crucen hasta llegar al DeLorean. La cuarta es otro puzzle y la quinta y última nuevamente es un beat'em up cuyo objetivo es llegar al almanaque deportivo antes que el Biff de 1955. Técnicamente es un buen juego (aunque algunos gráficos están excesivamente pixelados) pero su alta dificultad lo lastra mucho.

Back to the Future III (Image Works, 1991)
Pantalla de presentación.
Doc a lo Sunset Riders.
Descubriendo los revólveres Colt.
A tartazo limpio como en las pelis en blanco y negro.

La tercera y última parte de la trilogía es también una mezcla de géneros de gran nivel técnico, pero dificultad muy alta. Especialmente la primera parte, que me recuerda a la de las minas del Navy Moves. Desesperante y desmotivante. Aquí llevamos a Doc Brown, que montado en su caballo debe rescatar a Clara antes de que su carroza caiga por el precipicio que podía haber tenido su nombre. Como decía, la endiablada velocidad de la acción y los exigentes reflejos necesarios para esquivar los obstáculos hacen que sea muy difícil de superar. Por cierto, resulta curioso ver a Doc convertido casi en un personaje del mítico Sunset Riders, ya que aparte de saltar, también dispara . La segunda fase es una galería de tiro en la que deberemos acertar al máximo número posible de blancos. En la tercera nos veremos inmersos en una batalla de tiros y tartazos contra la banda de Perro Rabioso Tannen, y la última y definitiva transcurre en el tren que propulsa el DeLorean con el que Marty vuelve a 1985. Gráfica y sonoramente es soberbio, incluso bonito, el mejor de los 3 con diferencia, y el control de los personajes es bueno (aunque la segunda fase tiene el control vertical invertido por alguna extraña razón), pero de nuevo su elevada dificultad le resta puntos y hace que todo lo bueno que tiene se disfrute menos. Una lástima.

Resumiendo, es una verdadera pena que una trilogía tan mítica (al menos para mi) no tuviese unos juegos a su altura, cuanto menos en el apartado de la jugabilidad, que se ve mermada por una dificultad mal medida. De hecho, son tan difíciles que reconozco que algunas capturas las he hecho usando "trainers", algo que no me gusta nada hacer, pero bueno...


Salu2, Paco.

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