sábado, 28 de diciembre de 2013

Lode Runner (Brøderbund, 1983)

El primer juego del que os voy a hablar es uno que descubrí hace unos meses y al que jugué emulado bajo Vice. Lode Runner fue programado por AriolasoftBrøderbund, siendo los últimos los creadores del innovador Karateka, del mítico Prince Of Persia o de la serie educativa ¿Dónde -introduce aquí un tiempo o lugar- está Carmen Sandiego?, y aquí ya demostraron lo que podrían llegar a hacer años después. Aunque tiene 30 añazos y sea tremendamente simple a nivel técnico, está muy bien hecho y puede llegar a enganchar bastante.
Los "darth vaders" colorados son los enemigos a evitar, pero en realidad no dispondremos del blaster.
Se trata de un juego de plataformas en el que el objetivo es recopilar una serie de cajas que aparecen desperdigadas por el escenario. Una vez recogidas todas, podremos pasar a la siguiente pantalla subiendo por unas escaleras que aparecerán en la zona superior. Un total de 150 pantallas (en la versión disco) nos desafiarán, y en ellas deberemos esquivar varios enemigos, valiéndonos de escaleras, cuerdas y unas bombas que, al lanzarlas, crearán un agujero en el suelo al que o bien podremos tirarnos para caer al nivel inferior, o podremos usarlo como trampa para nuestros enemigos. Los enemigos son bastante puñeteros y nos perseguirán sin descanso por toda la pantalla, aunque por fortuna un oportuno bug los dejará bloqueados de vez en cuando y nos darán un respiro para movernos con más calma. También pueden "quitarnos" una caja si la tocan, aunque no nos libraremos de nuestra obligación de recogerla en otro punto del escenario en el que aparezca. Cada vez que pasamos de nivel incrementamos en 1 nuestras vidas (inicialmente 5), pero como máximo podremos tener 6 en total.
Pantalla de presentación del juego.
El juego tiene un ritmo endiablado, y en pocas ocasiones uno puede relajarse. Bueno sí, cuando se produce una transición entre pantalla y pantalla: se hace un fundido estilo Star Wars muuuuuy lento. También cabe la posibilidad de subir o bajar la velocidad del juego (teclas +y -), cosa que aún no he usado, llamadme machote... o masoca... Nuestro personaje se controla únicamente con el joystick.
Igualico que la portada. Un día de estos hablaré de portadas y su relación con lo que te encontrabas al jugar.
A nivel gráfico, como decía antes, es extremadamente simple: los decorados tienen 2 colores sobre un fondo negro y nuestro personaje (con su sombrero) y sus enemigos apenas levantan 10 píxeles del suelo. Pero es que no le hace falta más. Los sprites se mueven con mucha fluidez y con la animación justa.
"¡Corre Joe! Esa docena de píxeles que sube las escaleras se va a abalanzar sobre ti."
Respecto al sonido: escaso. Tenemos sonidos para cuando nos caemos, tiramos una bomba o recogemos una caja, y una fanfarria suena cuando aparece la "escalera hacia el cielo" (o hacia el siguiente nivel, mejor dicho) y poco más.

Resumiendo: un juego tremendamente simple a nivel técnico aunque adictivo, que te pondrá de los nervios y te frustrará, pero te tendrá enganchado un buen rato. Si queréis más información e instrucciones (en inglés, eso sí) de Lode Runner, pinchad aquí.

Salu2, Paco.

martes, 3 de diciembre de 2013

Cine y tv sobre 8 bits: Micro Men (2009)

Micro Men, el telefilm estrenado en 2009 por la BBC, nos cuenta la rivalidad entre Sir Clive Sinclair, fundador de Sinclair Research y creador del mítico ZX Spectrum, y su antiguo empleado Chris Curry, cofundador de Acorn Computers, que por su parte desarrolló el famoso BBC Micro. El telefilm se centra principalmente en la competición entre ambos personajes por lograr la adjudicación de la fabricación de un microordenador para la cadena británica de TV BBC, en el marco de un plan para introducir la informática en todas las escuelas del Reino Unido, y de paso en la mayoría de sus hogares, y en la animadversión que se tenían después que Curry dejara la compañía de Sinclair para hacerle posteriormente la competencia.
Anuncio del telefilm.

Clive Sinclair es un personaje que, junto con Bill Gates, Steve Jobs, Jack Tramiel, Alan Sugar y otros, fueron determinantes en la evolución y expansión de la informática durante los últimos años 70 y primeros 80. Sinclair lanzó productos tan revolucionarios como la calculadora digital de bolsillo, la TV "portátil" (al menos en su época) o el C5, una especie de coche eléctrico cuyo extraño diseño no le ayudó a triunfar mucho. Tras lanzar los microordenadores ZX80 y ZX81, con el ZX Spectrum de 48K (el "gomas" por sus teclas estilo goma de borrar) logró conquistar una parte importante del mercado europeo, principalmente por su bajo precio frente al de otros competidores. Por su parte, Curry abandonó Sinclair Radionics en 1978 para fundar Acorn Computers, que fabricó el BBC Micro tras disputar el concurso con Sinclair Research, micro que tuvo cierto éxito en su época gracias al programa mencionado anteriormente, y que tras una fuerte crisis a mediados de los 80, ha perdurado y sigue presente gracias a sus procesadores ARM que casi todos llevamos encima en dispositivos como smartphones, tabletas, etc.
Momento de la película.

Pues bien, prácticamente todo lo mencionado anteriormente aparece reflejado de forma bastante acertada y detallada en Micro Men. Sinclair (Alexander Armstrong: Dr. Who, Scoop) se nos presenta como un genio malhumorado -y a veces violento con sus semejantes- pero brillante, empecinado en todo momento en llevar a cabo la fabricación de su C5 al tiempo que impulsa la creación de microordenadores, en ocasiones con menor convicción que sus empleados. Curry (Martin Freeman: The Office UK, El Hobbit) aparece como una persona mucho más afable, y con una visión más positiva respecto del incipiente mercado de los microordenadores, aunque guarda mucho rencor respecto de Sinclair y se deja llevar por dicho sentimiento a la hora de tomar decisiones empresariales. A destacar también el personaje de Hermann Hauser (Edward Baker-Duly: Downtown Abbey), el entusiasta socio austríaco de Curry que proporciona algunos momentos bastante divertidos.

Las carreras de estos personajes, desde su auge hasta su caída, sus encuentros y desencuentros, se ven reflejadas en la película, así como el crucial momento histórico en el que vivieron. La película cuida bastante los detalles en cuanto a ambientación, apareciendo en ella modelos de ordenadores de la época,  imágenes de videojuegos, programas de TV relacionados con la informática, entrevistas a personajes, así como vestuario, vehículos, etc, aunque también tiene alguna que otra pifia, como la aparición de un par de Amstrad CPC en una escena de 1980 (el CPC fue lanzado varios años después), pero quitando estos detalles que posiblemente solo los frikis de este mundillo como nosotros pillamos, la sensación de inmersión en ese período concreto se logra muy bien. En definitiva, un telefilm muy recomendable.


Salu2, Paco.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Mi material de Commodore 64

Aquí tenéis todo el hardware del C64 del que dispongo actualmente: 2 C64 (uno modelo antiguo y otro C64C), 2 fuentes de alimentación (la marrón antigua modificada por mi padre para evitar los problemas que traía de fábrica, y la negra más moderna), 3 datasettes (sólo 1 conserva su tapa y está rota), 1 unidad de disco 1541 y 1 joystick MHT Ingenieros. También tengo decenas de diskettes y cintas, pero de eso os hablaré en otro artículo.
Mis cacharritos commodoreros.
Aunque el primer modelo que tuve fue el C64 con forma de panera, el que poseo actualmente no es el mismo aparato: se averió a principios de los 90 y lo llevamos a reparar a Servicom, en Barcelona, pero allí , en lugar de repararlo, nos lo cambiaron por uno de segunda mano reparado por unas 13.000 ptas (unos 78€ de la época). El C64C lo obtuvimos de segunda mano por esa época cuando se averió el primero. Por desgracia, ninguno de los dos funciona correctamente. Recientemente los conecté a una TV moderna (algo un poco complicado al tener el C64 un conector AV bastante anticuado) y comprobé que lamentablemente ambos fallaban. 
La panera.
El joystick, para mi gusto, es el mejor que tuve: utiliza unos microinterruptores (distintos a los de las palancas arcade) para los botones y las direcciones, y si bien requerían de cierto mantenimiento periódico (limpiar en sus contactos una especie de óxido que se formaba), era muy robusto y duraba más que los basados en interruptores de "chapilla" cóncava que se rompían al cabo de unos meses de uso. Me gustó tanto que luego tuve un modelo similar para PC, pero las calibraciones daban muchos dolores de cabeza...
La de goles marcados y marcianos desintegrados que ha visto este joystick...
Los datasettes 1530 tiene todos el tornillo de azimut más sobado que una portada del Barbarian. Los usuarios de C64 recordarán que en ocasiones había que cambiar la altura del cabezal para que pudiera cargar cintas con juegos de procedencia incierta. Luego había que dejarlo en su sitio para que cargaran las cintas originales y aquí venían los problemas, ya que nunca quedaba igual que de fábrica y había que estar calibrándolo frecuentemente. La unidad 1541 también sufrió algún que otro ajuste, como lubricación con vaselina del brazo del cabezal (mi padre lo tuvo que hacer alguna que otra vez).
Oh azimut, ¡ramero despiadado!
Es una lástima que ya no pueda usar este material en la actualidad, aunque por fortuna existen los emuladores que, si bien no proporcionan al 100% la experiencia de usar un C64, se acercan bastante, y en varios aspectos la mejoran con ventajas como aceleración de cargas de juegos, paletas de colores personalizadas, snapshots, etc.


Salu2, Paco.

martes, 5 de noviembre de 2013

Bienvenidos

Pues sí, esto es otro blog sobre el C64 y otras cosas relacionadas con el mundo retro y la informática. Me llamo Paco y soy informático gracias a la panera que hace casi 30 años nos compró mi padre a mi hermano y a mi. En este blog hablaré sobre mi experiencia con nuestro querido C64, juegos, publicaciones relacionadas con él, actualidad commodorera y otros temas relacionados con este ordenador y la informática en general.



Salu2, Paco.