sábado, 22 de marzo de 2014

Sagas de cine en la panera: La Guerra de las Galaxias

La Fuerza es lo que da a un Jedi su poder. Es un campo de energía creado por todas las cosas vivas. Nos rodea, penetra en nosotros y mantiene unida a la galaxia. - Obi Wan Kenobi (Una Nueva Esperanza)

Póster del primer juego de Parker Bros. y carátulas de los 3 de Domark

He de reconocer que soy un gran fan de la saga, principalmente de la primera trilogía, que con todas sus limitaciones a nivel técnico, pero buenas actuaciones y guiones, superaba con creces a la nueva trilogía. Cuatro son los juegos de la saga para nuestra panera: dos sobre Una Nueva Esperanza y una sobre El Imperio Contraataca y El Retorno del Jedi respectivamente. Todos ellos son adaptaciones de arcades, estando los tres primeros juegos basados en gráficos vectoriales que no eran la especialidad de nuestro Commodore, y siendo el último un juego similar al Zaxxon pero sin llegar a su calidad. Posteriormente, en 1989, Domark lanzó Star Wars Trilogy, un pack que contenía los 3 últimos juegos lanzados. Comenzamos...
an de La Guerra de las Galaxias, principalmente de la

Star Wars (Parker Bros., 1983)
¡Buen tiro, Rojo 2!
Luke, utiliza la Fuerza.
Los creadores de Monopoly fueron los encargados de esta conversión. La banda sonora de La Guerra de las Galaxias en monotono y una pantalla negra con la vista desde la cabina de un X-Wing e indicadores de escudos (shields) y puntuaciones nos dan la bienvenida al juego. Un poco desalentador, de entrada. El juego tiene fases de gráficos bitmaps mezcladas con fases de un estilo vectorial bastante simple. Una vez comenzada la partida, disponemos de 9 escudos a modo de vidas que iremos perdiendo cada vez que un proyectil láser de alguna nave enemiga o cañón nos alcance. Afortunadamente podemos destruir dichos proyectiles con nuestros cañones antes que nos toquen. El problema es que mientras lo intentamos, debemos destruir también las oleadas de naves TIE u otros objetos espaciales que nos ataquen y hacerlo todo a la vez puede ser complicado. Conviene señalar que el control del joystick funciona de manera similar al de los aviones: si le damos arriba, la mirilla baja, y si le damos abajo... sí, sube. Para superar el juego, deberemos completar varias fases que se alternan entre destruir naves TIE, cruzar la trinchera de la Estrella de la Muerte, destruir más naves TIE o destruir varias torretas turboláser de la Estrella de la Muerte. Un juego que se hace repetitivo a las pocas partidas, pero hemos de tener en cuenta que estábamos en 1983 y quedaba mucho por explorar en nuestro C64.

Star Wars (Domark, 1988)
Pantalla de presentación.
Selección de dificultad.
¡Corre Luke!
Matando pajaritos imperiales.
Domark hizo una nueva conversión de la recreativa unos años más tarde bastante más fiel que la versión anterior. De entrada nos da la bienvenida un colorido póster de Una Nueva Esperanza y la voz digitalizada de Obi Wan diciéndonos The force will be with you. La cosa mejora. Una vez seleccionado el nivel de dificultad (fácil, medio, difícil), comenzaremos a jugar las mismas fases que en la primera conversión, pero con los gráficos sensiblemente mejorados y totalmente vectoriales. Lo cual es bueno y malo. Bueno porque el realismo se incrementa (ahora podemos ver cómo giran las naves TIE atacantes y la Estrella de la Muerte al fondo), pero malo porque nuestra a nuestra panera lo de representar gráficos vectoriales no se le daba muy bien, y a la que se juntan 2 ó 3 naves o proyectiles, el desarrollo se ralentiza notablemente. Aún así, no deja de ser una conversión muy digna y jugable, y mucho más calcalda al original. Los efectos y la música (esta vez polifónica) también son de mejor calidad. Es una gran conversión del arcade, muy fiel a todos los niveles, si bien cojea un poco por las limitaciones del hardware de nuestra máquina.

The Empire Strikes Back (Domark, 1988)
Pantalla de carga.
En esa nave se encuentra el temible Darth Vader.
¡Sondas imperiales!
Dac, ¡dispara el cable!
De nuevo una conversión muy fiel de la recreativa, que tiene el mismo estilo de su predecesor: gráficos vectoriales de alambre y desarrollo de la acción desde la cabina de nuestra nave de turno. A lo largo de las sucesivas fases del juego deberemos destruir sondas imperiales y caminantes AT-ST (los de 2 patas) durante el asedio a la base rebelde del planeta Hoth montados en nuestro snowspeeder, derribar con cables los caminantes AT-AT (o con múltiples disparos en su defecto), eliminar TIEs o navegar a través de un campo de asteroides. Como en el juego anterior, tenemos la posibilidad de elegir el nivel de dificultad o de repasar el manual del juego (con sus modelos 3D de cada objeto o enemigo del juego) antes de jugar. En esta ocasión disponemos de 5 escudos en lugar de los 9 de las versiones anteriores. Durante cada fase veremos pasar delante nuestro la palabra JEDI escrita en enormes letras, y luego quedará una flotando: deberemos dispararlas para juntar las letras de dicha palabra y obtener puntos de bonus. Pasar por entre las patas de los AT-AT también nos proporcionará bonus y de paso la misma sensación que vivió Luke en esa escena. Personalmente es el juego de la saga que más me gusta, entre otras cosas porque rememora escenas de la mejor película de la saga, El Imperio Contraataca.

Return of the Jedi (Domark, 1988)
Pantalla de presentación.
Persecución en motojet por la Luna de Endor
¿Demasiado estrecho?
¡Nooooooooo! ¡Han alcanzado al Halcón Milenario!

El juego que cierra la trilogía es otra conversión, pero en esta ocasión el estilo es bastante diferente de sus predecesores. Se trata de un juego 2D con perspectiva estilo Zaxxon (diagonal) con fases que nos llevarán a escenas como la persecución en motojet por el bosque de Endor esquivando sus árboles y las trampas de los ewoks, la carrera por el interior de la segunda Estrella de la Muerte a bordo del Halcón Milenario, o el asalto a la base de los escudos montados en un AT-ST. Así, las principales escenas de acción -"motorizadas"- del fime están representadas en el juego. Es el juego más flojo de la saga para mi gusto. Los gráficos son buenos, pero sencillos, aunque cuenta con un scroll muy suave y logrado, pero el desarrollo acaba haciéndose algo monótono y repetitivo. La dificultad es seleccionable como en entregas anteriores. Lo mejor es la música, y podremos escuchar varias melodías de la BSO, como la fantástica Marcha Imperial o la música de los Ewoks que sonaba al final de El Retorno del Jedi antes de la Edición Especial.

Resumiendo, la saga original tuvo unos juegos relativamente buenos para nuestras máquinas de 8 bits, aunque lo realmente bueno llegó años después para máquinas superiores, con los X-Wing, Tie Fighter o Dark Forces de PC o la gran serie para Super Nintendo.

Salu2, Paco.

2 comentarios:

  1. Muchas horas pasé delante del C64 jugando a estos 3, sobretodo a la 2ª y 3ª parte. Quizás esta última es la que mas me llamó la atención y con la que mas me desesperaba intentando esquivar los malditos árboles de la primera fase ;D

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  2. El último lo tuve en mi C64 "real", pero los otros 3 los juego gracias a la emulación. También jugué bastante y también me tenían fritos los árboles, los de la primera fase y los troncos de la fase del AT-ST :-P

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