sábado, 11 de enero de 2014

Kennedy Approach (Microprose Software, 1985)

¿Habéis visto la peli de John Cusack y Cate Blanchett (mmmmm Cate Blanchett) Fuera de control? Es una comedia romántica en la que se enfrentan dos controladores aéreos de muy diferente carácter. No es gran cosa, la verdad, pero las escenas en las que aparecen trabajando y guiando a los aviones que deben aterrizar y despegar en su aeropuerto os darán una idea de las situaciones recreadas en Kennedy Approach, de Microprose Software. Efectivamente, el juego del que voy a hablar es un simulador de controlador aéreo. La temática es original, y aunque puede parecer aburrida a priori, en cuanto comenzamos a jugar la tensión y el estrés se apoderan de nosotros. Porque Kennedy Approach es un juego estresante. Muy estresante.
Sí, nosotros seremos el Robert Redford de palo de la portada.
Este juego nos introduce en el papel de un controlador aéreo que deberá prestar sus servicios en diferentes aeropuertos norteamericanos que podrá seleccionar, hasta terminar en el conocido JFK de Nueva York. Como controlador, deberemos organizar los aterrizajes, los despegues, solucionar situaciones especiales (aterrizajes con combustible de emergencia, trayectorias de colisión) y hacer que se cumplan los horarios y el orden de las colas. También deberemos tener en cuenta la altura a la que los aviones abandonan nuestro espacio aéreo (4.000-5.000 pies es lo correcto), así como la distancia a la que se encuentren en el cielo de nuestro aeródromo unos de otros (no conviene tener 2 o más aviones muy cerca durante demasiado tiempo). Al terminar nuestra jornada, se nos indicarán las incidencias provocadas por nuestro desempeño y si promocionamos a otro aeropuerto (más difícil que el anterior, claro), o si estamos despedidos por incompetentes. Estresante, ¿no?
Pantalla de presentación de Kennedy Approach.

Para conseguir que los aviones nos obedezcan, los debemos seleccionar e indicarles acciones (girar, subir o bajar, esperar haciendo círculos) con el joystick. Para seleccionar los aviones, podemos o bien pulsar la letra correspondiente al avión (A, B, C, etc) o bien seleccionarlo con el joystick (colocando el cursor sobre el avión y pulsando disparo, pero esto solamente sirve para los aviones que tenemos en pantalla, al resto los "llamaremos" con las teclas), lo cual es más lento que el uso del teclado. Luego moveremos el joystick a izquierda o derecha para indicar el ángulo de giro, y arriba o abajo para elegir la altura, y a los pocos segundos el avión ejecutará la orden enviada. La lista de aviones, con su destino, origen y altura actual, están situados en la parte superior de la pantalla. Los aparatos inmersos en alguna incidencia parpadearán para llamarnos la atención y la solucionemos cuanto antes.

Gráficamente, el juego es simple, pero no necesita más. El espacio aéreo del aeropuerto está representado como un sencillo plano en el que figuran las líneas de llegada y salida, montañas, ríos, mares y los aeropuertos de la zona, en una cuadrícula que nos ayudará a calcular los movimientos de los aparatos.
"Elegí un mal día para dejar de esnifar pegamento...".
El sonido es escaso y no hay música alguna, pero un detalle muy importante y sorprendente es que cada orden que enviemos a un avión será hablada por el ordenador en un perfecto inglés, un detalle que nos introducirá aún más en nuestra difícil misión... e incrementará nuestro nivel de estrés, claro. Teniendo en cuenta que es un juego de 1985, el uso de voces digitalizadas debió ser todo un reclamo en su momento.
"Mamáaaaa, me han echado del trabajo, creo que mi jefe me ha cogido manía por algún fallito de nada...".
Resumiendo: un juego tremendamente original, adictivo y muy estresante, especialmente recomendado para fans de la saga "Aterriza como puedas". Si queréis más información e instrucciones (en inglés), pinchad este enlace.

Salu2, Paco.

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